jueves, 15 de enero de 2009
Estudio Grupo de Apostantes
Apuestas deportivas y rentabilidad son dos cosas que no siempre van unidas.
Un extracto del experimento llevado a cabo con un grupo de apostantes arroja luz sobre el santo grial de la rentabilidad en las apuestas deportivas. Si seguimos los consejos de este artículo aprenderemos de los típicos errores que cometemos a la hora de apostar y que apuestas son a largo plazo mucho más rentables.

7 apostantes con experiencia, 100 euros y toda la temporada para apostar libremente y con el único condicionante de tratar de acertar el máximo posible. Se registraron un total de 519 apuestas que movieron un total de 9.535,71 euros.

Entre los apostantes había perfiles arriesgados y conservadores. Los hubo que perdieron demasiado (-377,07% de rentabilidad) y los hubo que ganaron bastante (253,91% de rentabilidad). La rentabilidad final del grupo no fue positiva, un -36,61%, pero se sacaron interesantísimas conclusiones expuestas en este artículo.

El funcionamiento era sencillo. Todos partían de la misma cantidad pero compartían una caja común, lo que permitía a los que estuviesen en números rojos seguir apostando. Las apuestas se tipificaban en función del riesgo o probabilidad de acierto y en base a esto se asignaba un porcentaje de la caja común como cantidad a apostar. A mayor riesgo menor porcentaje de caja para la apuesta y a menor riesgo mayor era la cantidad jugada. Esto perjudicaba a los que iban mal pues no podían apostar grandes sumas para recuperarse, pero por otro lado ponía a salvo de la bancarrota a la caja común.

La rentabilidad no está en las apuestas seguras. Esto es lo que se observa al ver que las apuestas con cuotas inferiores y con mayores porcentajes de acierto, nunca eran las más rentables. ¿Por qué? Se invertía mayor cantidad de dinero en ellas lo que provocaba que una sola apuesta fallada supusiera un lastre para la rentabilidad. Por ejemplo, no merece la pena apostar a una cuota de 1,10. Seguro que ganarías 9 de cada 10 partidos, pero con una vez que pierdas, te llevas por delante todo lo ganado en muchas otras apuestas y un poco más.

El descubrimiento y que da la fórmula para ganara dinero es que hay que arriesgar un poco para mejorar los beneficios. Olvídate de las cuotas de 1,05 e incluso de las de 1,25, el dinero está en el rango de cuotas entre 1,51 y 2,20, incluso un poco más si tu perfil es más arriesgado.

A continuación encontraréis una tabla con datos de las apuestas realizadas en función de la cuota de las mismas. En ella están todas las apuestas de todos los apostantes clasificadas por rangos de cuotas. Salvo una apuesta loca de cuota 10,86, se ve que el mayor porcentaje de aciertos está en las cuotas bajas, es decir los eventos con mayor probabilidad de ser acertados, pero sus rentabilidades son negativas.



Como era de esperar también, las apuestas de cuota alta, las más arriesgadas, se fallan mucho y no suelen ser beneficiosas, aunque nunca son tan negativas para nuestra caja como las apuestas seguras, y pocos aciertos a veces compensan los fallos.

Las alegrías vienen en apuestas con cuota superior a 1,50 de cuota. El calculo de los resultados que se habrían obtenido sin contar las apuestas con cuota inferior a 1,51 (ver Total > 1,50). Las conclusiones son apabullantes. Si se hubiese seguido este consejo desde el principio, se habría conseguido ganancias en lugar de pérdidas y la rentabilidad habría sido superior al 60%.

Los datos corroboran esta teoría
A continuación encontraréis las tablas para los 5 mejores apostantes del grupo, para el mejor de todos y para los dos peores.

Datos de los 5 mejores apostantes
Con los datos de todos los apostantes del grupo sin contar a los dos peores, el rango de apuestas más rentables se sitúa entre 1,51 y 2,50.



Datos del mejor apostante
El mejor apostante logró unos excelentes resultados. Su perfil es de los más conservadores y eso se refleja en el número de apuestas con cuotas altas (sólo 3 superiores a 2,50) y su rango de mayor rentabilidad se sitúa entre 1,51 y 1,75.



Datos apostantes con peor rentabilidad
La falta de acierto en las apuestas de cuota baja es lo que los ha llevado a las pérdidas. Si hubieran seguido el consejo de no apostar con cuotas inferiores a 1,51, habrían minimizado sus pérdidas o incluso las habrían convertido en ganancias. El análisis nos dice que si hubieran arriesgado aún más y hubieran apostado sólo por encima de 1,76, entonces el resultado habría sido mucho mejor.





La conclusión es que si detectas que empiezas a perder dinero, debes analizar a qué cuotas apuestas, y quizá tu solución sea arriesgar un poco más.

Y no debes olvidar una regla básica: no te debes fiar de las cuotas de las casas de apuestas. Tú eres el que debes estimarla y sólo apostar si “tu cuota” es interesante, y si respetas que sea superior a 1,50 el estudio dice que mejorarás tus resultados.


¿Qué pensáis sobre el estudio? ¿Se ajusta a vuestra realidad?
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